Actividad Sísmica
En todo el mundo, las regiones de actividad sísmica y los terremotos son una amenaza evidente para la vida y la propiedad. Sin embargo, uno de los peligros no estructurales más graves es la rotura de cristales en la zona afectada. Para decirlo simplemente, si los movimientos y temblores no hacen que se destruya el edificio, podrían fácilmente romper las ventanas de los marcos haciendo que el vidrio sea peligroso durante y después del terremoto.
Esta cuestión fue objeto de una investigación internacional de las consecuencias del terremoto de Ciudad de México en 1985. En la consiguiente investigación, se registró como fuente de preocupación la ruptura de vidrio que se produjo en 63 edificios. Esta se componía de las siguientes observaciones:
Los edificios complejos o irregulares experimentaron el doble de roturas graves de cristales que los edificios normales.
Las zonas de vidrio más grandes y con forma vertical sufrieron daños más graves que las de vidrio más pequeños o con forma cuadrada.
 Los sistemas de acristalamiento flexibles (marcos de metal) sufrieron el doble de daños graves de vidrio que los sistemas más rígidos (hormigón, concreto, marcos de madera reforzados).
Estos resultados fueron confirmados durante el terremoto de Northridge, CA en 1994, donde se constató que, aunque sólo había 14 estructuras con fallo estructural grave, aproximadamente el 60 por ciento de los pequeños edificios comerciales de la zona perdieron las ventanas de la fachada de la tienda, replicándose el incidente de la Ciudad de México.
Las láminas de seguridad como medida preventiva son una elección obvia para reforzar los cristales existentes en cualquier edificio y proporcionar una mayor protección contra la rotura tan frecuente tras una actividad sísmica. La lámina de seguridad fue parte de un estudio realizado para investigar el comportamiento sísmico de sistemas de acristalamiento arquitectónicos. Estas pruebas produjeron una serie de datos sobre distintos tipos de vidrio (se llaman pruebas de “crescendo” debido a la creciente dinámica de temblores progresivos utilizada para simular los límites de terremotos previstos). Se constató que la aplicación de láminas de seguridad aumentó la resistencia hasta el punto en que se produjo el agrietamiento y aplastamiento, y también aumentó el nivel del vidrio al caer o ser expulsado del marco (un riesgo grave para la vida de los ocupantes y peatones cercanos).
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